MATERIALES TEMA 1: EXPLICAR Y ANALIZAR LA HISTORIA

Escrito por José Carlos Rueda Laffond el . Publicado en Historia del Mundo Actual

Valoración del Usuario: 5 / 5

estrella activaestrella activaestrella activaestrella activaestrella activa
 

 apollo-11-moon-landing-hoax-revised.png

 

  

I. ANÁLISIS DE TEXTO: ESPAÑA SIN GUERRA CIVIL

Texto adjunto: Santos JULIÁ: España sin guerra civil

Texto adjunto: M. ALMOND: ¿Y si el comunismo no se hubiera derrumbado?

 

II. MATERIALES AUDIOVISUALES PARA SU ANÁLISIS EN EL AULA

 

INTRODUCCIÓN: MEDIOS EN REVOLUCIÓN

 

17/21 de diciembre de 1989

21/22 de diciembre

25 de diciembre

 

1. LA IDEOLOGÍA DEL CONSUMO: SLAVOJ ŽIŽEK

 

 

The Pervert's Guide to Ideology (Sophie Fiennes, 2012)

 

2. A. LA GUERRA DEL GOLFO NO HA TENIDO LUGAR 

Inicio de las operaciones en la Guerra Golfo. Especial Informativo en Telemadrid (17 de enero de 1991)

 

Estrategias de implicación espectatorial: portadas de El País, 17 y 18 de enero de 1991

Sin titulo11111

 

 Sin titulo 222222

 

 

2. B. DE LA "DES-IMAGINACIÓN" AL "INSTANTE DE VERDAD" (Georges Didi-Huberman)

 

800px-Auschwitz Resistance 282 cropped

 

 

 

 

The Boy in the Striped Pyjamas (Mark Herman, 2008).

 

 

Death Mills (B. Wilder, 1945)

 

El hijo de Saúl (László Nemes, 2015)

 

 

2. B. CONTRAFACTUALES Y ORÁCULOS MEDIÁTICOS

 

elmundo.7501193

 

 

3. MATERIALES DOCUMENTALES: CÓDIGO GENÉTICO, ENCUADRE Y TEMATIZACIÓN

 

 

La reacción del PCE ante la proclamación de Juan Carlos I, diciembre de 1975 (La Transición. Episodio 7, TVE, 1993)

 

Pleno del CC del PCE tras la legalización, 14 de abril de 1977 (La Transición. Episodio 13, TVE, 1993)

 

 

5. LA HISTORIA EN DIRECTO

El viaje a Jerusalén (1977) y el asesinato de Sadat (1980) como paradigmas de "Media Event" (Katz y Dayan)

 

Muerte de Franco: escenificación política y representación del consenso social (20 a 23 de noviembre de 1975)

 

 

El golpe de Estado de 1981: el 23-F como "recuerdo-destello"

 

 

 6. MARATONES TELEVISIVOS 

Retransmisión en directo en Telediario de TVE1 de los atentados del 11 de septiembre de 2001

 

 

7. EL ASESINATO DE CARRERO BLANCO (1973)

Hipótesis contrafactual, análisis del contenido manifiesto y estrategia de tematización y encuadre del capítulo I de la serie documental de TVE La Transición española (1993).

 

8. FALSOS DOCUMENTALES

 

8. 1. FALSOS DOCUMENTALES CINEMATOGRÁFICOS

Operación Luna (ARTE, William Karel, 2002)

 

8. 2. FALSA HISTORIA EN DIRECTO

 

Camaleó (Centro Territorial de TVE en Cataluña, M. Delgado, abril de 1991) 

 

 8. 3. CONTRAFACTUALES Y UCRONÍAS  

 

 El fake televisivo ¡Viva la República! (Jordi Grau para La Sexta, 2007)

 

PAUTAS PARA SU INTERPRETACIÓN Y ANÁLISIS:  

¡Viva la República! fue emitido, en horario de prime time, por el canal generalista La Sexta el 13 de abril de 2008, en la víspera de la conmemoración de la proclamación de la II República. Se trataba de un falso documental histórico realizado por Jaume Grau. La producción no sólo se situaba en el terreno de la discusión sobre los estándares de realismo y veracidad, y, con ello, en la extensa tradición de incertidumbre que ha jalonado la trayectoria del falso documental. Conectaba también con la problemática vinculada al uso público de la historia en televisión, con su conversión en materia periodística, con las formas de representación de la identidad nacional y con las estrategias de gestión discursiva de la memoria.

El documental partía del supuesto de una victoria republicana en la Guerra Civil, algo que ya había sido tratado por la literatura de ficción a inicios de los setenta. Ello servía como detonante para trazar una secuencialización alternativa de la historia española durante la segunda mitad del siglo XX. ¡Viva la República! confrontaba el tono informativo y pedagógico con recursos como la dramatización, la interpretación o la falsificación de evidencias documentales. El relato aplicaba numerosos estándares del documental pedagógico histórico, hasta conformar un discurso conclusivo racionalizado. En él, los testimonios de diversos historiadores (Gabriel Cardona, Paul Preston y Romá Gubern) o de periodistas (Fernando Onega y Giles Tremlett) jugaban el papel de instancias explicativas de autoridad.

El programa puede ser leído como reflexión en torno a la accidentalidad del franquismo, un período que era valorado en términos de traba o freno histórico. ¡Viva la República! basculaba entre el engaño, la producción de "mentiras hiperconscientes" y el estatuto de credibilidad que los públicos tienden a otorgar al documental didáctico televisivo. No obstante, su sesgo radicalmente ficcional no impedía trazar claras concomitancias con la valoración otorgada al franquismo desde la historiografía académica que se ha interrogado sobre una posible España sin Guerra Civil. Desde este enfoque se ha insistido, igualmente, en ese carácter de la dictadura como paréntesis innecesario entre el fondo democrático presente entre la experiencia republicana y la Monarquía parlamentaria consagrada en 1978.

Ello permite resaltar, asimismo, un enlace obvio entre el falso documental y los enfoques contrafactuales. Estos últimos se han fundamentado como ejercicios de intermediación entre eventos del pasado e imaginación sobre lo posible. Siguiendo la reflexión formulada por uno de sus más conocidos inspiradores, Niall Ferguson, dicha apuesta debe ser entendida como una perspectiva basada en postulados como la teoría del caos, la probabilística y el juego entre causación y contingencia. Se definiría entonces como operación entrópica, articulada mediante la combinación de conexiones plausibles de hechos, intenciones y posibilidades. A pesar de las numerosas críticas que han recibido, la cuestión de qué habría pasado si se alteran determinados detonantes ha sido tomada en consideración por algunos historiadores. En España este enfoque se ha reflejado en reflexiones interesadas en formular razonamientos virtuales, bien desde el cálculo económico sobre los pulsos de la modernización, bien desde la ensayística de reflexión política.

Cabe destacar, complementariamente a esta desestimación del franquismo, la intensa relevancia de la representación de lo nacional en ¡Viva la República! Su relato desarrollaba una mirada sobre lo colectivo fundamentada en una noción de consenso desde una perspectiva simplificada, que hacía de la historia sustancia para metaforizar sobre una posible estructuración socioterritorial ideal.

La trama del documental se construyó a partir de la combinación entre materiales de archivo descontextualizados, efectos de postproducción y secuencias dramatizadas. Como localizaciones en exteriores presentaba filmaciones realizadas en espacios como el centro de Cádiz o Madrid, la Casa de Campo, o el puerto y la estación de Francia en Barcelona. Estos escenarios servían como marcos de encuadre para el relato. El documental manejaba la tesis de que la victoria republicana fue una victoria nacional, y la consiguiente implicación de España en la II Guerra Mundial, un proceso que envolvió por igual al conjunto de la ciudadanía. La lucha contra el nazismo sería, así, una empresa esencialmente comunitaria y civil. En este punto, ¡Viva la República! imaginaba una hipotética resistencia patriótica, cuya localización física y simbólica se emplazaría, al igual que en 1810-1812, en la ciudad de Cádiz. Esta evocación espacial estaba, pues, impregnada del recuerdo del fuerte nacionalismo de invocación democrática que suele acompañar al mito memorístico del constitucionalismo fundacional español.

Pero más allá de este tipo de citas, ¡Viva la República! incorporaba otras claves dramáticas que evidenciaban dispositivos ligados con lo que el sociólogo británico Michael Billig ha definido como el "nacionalismo banal". Son los pequeños detalles, las alusiones implícitas que, en el marco de lo cotidiano, constatan y ayudan a articular sentimientos razonables de reconocimiento, identidad e integración. En efecto, el relato televisivo ofrecía distintos detalles de tono costumbrista, donde subrayaba un fenómeno de socialización a partir de la visibilidad de un aparato simbólico tópico de republicanismo: el canto del Himno de Riego en la escuela laica, la presencia de banderas tricolores en una peña futbolística madridista, o el pago de una consumición con una moneda de euro donde figuraba la efigie de Manuel Azaña.

Estas claves formalizaban una idea de resolución del proceso de nacionalización contemporánea española. En el guión no cabían las alusiones a las fricciones suscitadas entre diferentes proyectos nacionalistas durante el último tercio del siglo XIX y todo el siglo XX. ¡Viva la República! gestionaba, en cambio, su narración a partir de criterios basados en la negociación e integración consensuada. Según su lógica, la victoria aliada habría permitido el afianzamiento de una República democrática y parlamentaria que asimilaría, sin tensiones, el autogobierno catalán, vasco y gallego prefigurado durante los años treinta. También sin conflictos aparentes, una hipotética revisión constitucional realizada a finales de la década de los setenta habría extendido el sistema territorial descentralizado en forma de República federal.

Esta última alusión no era más que la adecuación ficcional del diseño autonómico pergeñado en la Transición. Sin embargo, en ¡Viva la República! se transcribía como algo no contradictorio con esa socialización eficaz de valores integracionistas nacionales. El documental establecía así una clausura coherente desde el tiempo del espectador hacia la historia ideal, entendida como proceso modernizador desde el consenso. En ella se combinaba, como un todo, el comunitarismo, el laicismo, la descentralización armónica, la cohabitación política, el europeísmo y el alineamiento occidental. En estas coordenadas, determinados fenómenos históricos –en particular, el terrorismo de ETA- quedaban invisibilizados. No tenían cabida en un ejercicio de imaginación de la memoria pública mediante la fábula, en la que la neutralización del franquismo conllevaría el vaciado de significación de este tipo de referentes traumáticos.

  

9. BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA

 

- J. Aróstegui, La historia vivida. Sobre la historia del presente, Madrid, Alianza, 2004.
- J. Cuesta, Historia del presente, Madrid, Eudema, 1993.
- D. Dayan y E. Katz, La historia en directo. La retransmisión televisiva de los acontecimientos, Barcelona, Gustavo Gili, 1995 (capítulo I: "La definición de los acontecimientos mediáticos: grandes fiestas de la comunicación de masas").
- R. Evans, Altered Pasts: Counterfactuals in History, Brandeis University Press, 2014.

 

La memoria de Twitter

RT @Vbluesciudadano: Suscribo 100%✍🏽 Sí uno hablara y contara detalles de cómo ha sido el despropósito del kirchnerismo hacia los medios de…

marcos nerson marcos nerson

Download Free Designs http://bigtheme.net/ Free Websites Templates